domingo, 14 de septiembre de 2008

Descripción con movimiento


Hernández María Florencia
Comisión N° 21 Santiago Castellano
Descripción con movimiento
Individual
Primera escritura



Sábado a la mañana. Estaba toda la familia en casa. Habían terminado de desayunar. Levantaron todas las cosas que quedaron en la mesa por limpiar. Decidieron ir a dar un paseo por la ciudad y después almorzar en algún lugar lindo al aire libre.
Maria Marta, la señora de la casa lavaba los platos con mucha paciencia porque tenían manchas un poco difíciles de sacar. Fregaba y fregaba, pasaba la esponja de un lado y del otro del plato, los daba vuelta una y otra vez, ya que a ella le gustaba dejarlos impecables.
Mientras tanto el resto de la familia se preparaba para salir de paseo. Las dos hijas del matrimonio, habian subido por las escaleras hasta llegar al cuarto para poder cambiarse. Al abrir el placard se encontraron con una pila de ropa desordenada, pero decidieron que la ordenarían al volver del paseo. Asique comenzaron a ponerse listas, se pusieron y se sacaron como cinco veces la ropa que querían. Mientras lo hacían escuchaban música, y bailaban a la par que se cambiaban.
Una vez que estaban todos listos partieron caminando rumbo al centro de la ciudad. Con pasos lentos ya que el día estaba muy lindo y así disfrutaban más. Caminaron y caminaron. Se detenían a ver vidrieras y luego seguían.
De repente, a unas pocas cuadras de llegar al centro un ladrón sorprende a la familia bruscamente quitándole la cartera a María Marta. Se la arrancó de las manos con mucha fuerza; aunque hubo forcejeos, golpes, tropiezos, el ladrón logró quedarse con la misma. Así fue como el esposo de la víctima decidió salir a correr y poder atrapar al ladrón para sacarle lo que no le correspondía. Pasos cada vez mas largos y una corrida muy rápida para poder alcanzarlo, ya que se había podido adelantar unos metros. El ladrón seguía corriendo, no se cansaba, no se daba por vencido. La gente en la calle se detenía a mirar lo que estaba ocurriendo. Pero nadie ayudaba, ya que les daba miedo. Tras correr unas cuantas cuadras y darse cuenta de que no podía alcanzar al ladrón, decide pedirle prestada la bicicleta a un chico que estaba en la esquina. El chico no duda en prestársela, se baja de su bicicleta y se la da. El esposo de la víctima se sube y empieza a pedalear lo más rápido que puede. Pedaleaba y no paraba. Logra alcanzar al ladrón, se baja de la bicicleta, lo corre y lo tira al suelo. El ladrón cae, intenta escaparse, mueve sus manos y los pies lo más que puede para hacerlo, pero lo tenían agarrado. Ya no tenía escapatoria. El esposo de la víctima, en el piso junto al ladrón, lo agarra fuerte de las manos y logra atárselas con una bolsa que había en la calle. Se las ata bien fuerte como para que no escape y agarra la cartera que había quedado tirada a un costado. Al rato llega la policía, se bajan del auto y corren a esposar al ladrón. Lo levantan, y lo meten dentro del auto para llevárselo a la comisaría más cercana.
La familia logra reencontrarse después del mal momento y se abrazan entre todos muy fuerte. Agarrados de las manos y caminando todos juntos, deciden suspender el almuerzo y volver a casa.

No hay comentarios: