martes, 16 de septiembre de 2008

Aca van algunos trabajos...

Texto narrativo: final de "Los Asesinos"

El fin

Ole Andreson sabía a lo que se exponía, pero igual aceptó, se arriesgó a perderlo todo: hasta su propia vida. Entró en el terrible juego, perdió el control y así siguió hasta quedar sin salida, porque los dos hombres lo buscarían, para terminar con su vida de pronto oscurecida. Así llegó este sueco a una pensión, donde viviría encerrado mientras se escondía, escapando durante días, allí es que decidió él mismo a terminar con su vida, porque nada de lo que había hecho se perdonaría. Y otra vez todo terminaría en una muerte, sin salida.


Descripción foto

Unión

La imagen muestra a dos personas, a una mujer y un hombre, juntos, unidos del brazo, como figura, ocupando la mayor parte de la foto.
Ella, delgada, con cabello corto y ondulado, por encima un velo blanco de tul que llega hasta su pecho. Lleva puesto un vestido largo que cubre sus zapatos, roza el suelo y deja ver por detrás una cola que se desliza por la alfombra, este cubre su cuerpo casi en su totalidad al ser manga larga y cuello alto, muestra brillo, se ve armado y es acompañado por un ramo de flores que lleva esta mujer en su mano derecha.
El, delgado, elegante, formal, con cabello corto y prolijo, lleva un traje oscuro, con camisa y corbata clara, se asoma un pañuelo del bolsillo izquierdo del saco y también dos prendedores en forma de estrella, todo esto acompañado por zapatos negros.
En el fondo, detrás de ellos, podemos ver el altar de una iglesia, con distintos santos y figuras religiosas, iluminadas por luces pequeñas. Por los costados se ven bancos uno delante de otro y varias personas. Por último, debajo de ellos se ve parte de una alfombra donde pisan y están paradas esta mujer y el hombre, centro de la escena, capturada por esta foto.


Notas de lectura

“LOS ASESINOS”
Ernest Hemingway

En este cuento se observa el predominio de los diálogos, en la gran parte del texto, breve y preciso, entre los diversos personajes, de esta manera se va narrando el cuento. Los personajes se mueven en el espacio, uno se los puede ir imaginando y caracterizando, de acuerdo a las descripciones claramente mencionadas, lo cual hace que uno vaya construyendo cada personaje y el espacio donde están ubicados y como va transcurriendo la historia.
Utiliza un lenguaje informal, vulgar, por momentos, lo que nos ayuda a entrar en ese clima mafioso de tensión, violento, amenazante lo que nos deja intriga, ya que se ocultan muchos datos, que el lector tiene que ir armando. Es por eso que decimos, que se utiliza el procedimiento de la elipsis, el autor no cuenta todo, la historia, sé va encontrando no a partir de lo que está escrito, sino de lo implícito.
La historia cuenta el intento de asesinato de dos hombres, Al y Max, (personajes mafiosos) a otro hombre llamado Ole Andreson, cliente del bar de George, donde transcurre gran parte del diálogo. Los mafiosos fueron al bar con el objetivo de encontrar al sueco para matarlo, vengando así a un amigo. Ole nunca llega y en el bar se genera un clima de tensión, también, se encontraba Nick (amigo de George) y Sam (cocinero de tez oscura) en ese lugar. Al no poder concretar lo que habían ido a buscar, Al y Max, se retiraron. George envía a Nick a la pensión donde se encontraba Ole, para contarle lo sucedido y poder evitar el asesinato, pero el sueco no le da importancia, le contesta a Nick que se metió donde no debía y que no había nada que hacer. Nick, regresa desilusionado al bar y cuenta lo sucedido a George, tomando la decisión de abandonar el pueblo, por no soportar la idea de ver a Ole Andreson en su cuarto, encerrado, esperando y sabiendo que lo iban a matar. Esto muestra que lo verdaderamente importante es la situación y no los personajes en sí. El final del texto deja a uno haciéndose varias preguntas, que es lo que sucede entonces, aparece una interpretación simbólica, un sentido que va desde la vida a la muerte. Reconocemos en el texto una focalización externa, alguien que desde afuera ve lo que está sucediendo, pero no interviene, no hace juicio de valor y es así un relato objetivo. Es un cuento para que el lector le dé su propio sentido e interpretación y analizar así los recursos utilizados por el autor para convertir a este diálogo, en un cuento realmente atrapante.


"FOTOS”
Rodolfo Walsh

Este cuento presenta algunas dificultades al leerlo, se debe a que contiene cambios de puntos de vista, procedimientos, voces y tiempos diferentes, esto hace que el lector confunda los momentos en los cuales es contada la historia. Podemos encontrar en este cuento diversos procedimientos como, diálogos, cartas, monólogos, apuntes, estos crean con el lector un ida y vuelta, marcando los distintos puntos de vista.
La historia se centra en dos personajes principales, uno es Mauricio Irigorri, caracterizado con un lenguaje vulgar, chico travieso de barrio y de grande “vago, atorrante”, vive el día a día y disfruta de lo que hace, criado por su papá en una familia muy humilde. Alberto, padre de Mauricio, le compra a su hijo un estudio de fotografía y así se convierte en el fotógrafo del pueblo, quiere ser un artista y dedicarse al arte. El otro personaje principal, es el Negro Tolosa, amigo de Mauricio desde la infancia, de clase alta y con una familia conservadora que no aceptaba del todo al amigo de su hijo. El negro, se va del campo a Buenos Aires, para estudiar abogacía, impulsado por su padre. Critica a Mauricio por querer ser artista y por llevar la vida que lleva. La historia concluye con un final dramático y con una gran traición por parte de Tolosa hacia Mauricio, quien se enamora de Paulina, docente del pueblo, la cual despierta un sentimiento de atracción al Negro, también.
Mauricio se embriaga y discute fuertemente con su mujer, Paulina asustada se refugia en Tolosa, qué se aprovecha de la situación y la besa.
Mauricio se dirige a la laguna, dónde había compartido muchos momentos gratos con Tolosa, ata un hilo en el gatillo de un revolver que va hasta el disparador de una cámara fotográfica y dispara, provocando la muerte. Mauricio deja impreso ese momento en una foto, como venía haciendo representando todo con su arte, tal vez para ser recordado y reconocido o bien vengarse de Tolosa, marcando un escenario que lo iba a comprometer moralmente, sin olvidar que los ligaba un lazo fuerte desde chicos. En este texto el lenguaje es amplio y diverso, claramente muestra, describe a los personajes con tantas diferencias entre sí, refleja una época, el pueblo, la ciudad y hasta las diferentes clases sociales y sus pensamientos.

Saludos, Antonela..

domingo, 14 de septiembre de 2008

Hernández María Florencia
Comisión N° 21 Santiago Castellano
Individual
Primera escritura



Puerto de la Ciudad de Mar del Plata, primavera. Es la foto de una familia compuesta por cuatro personas. El señor de lentes oscuros y pelo al costado, lleva en sus brazos a la hija mayor. La señora de pelo ondulado castaño, en sus brazos lleva a la menor.
La hija mayor de aproximadamente unos 5 años, y la menor 2 o 3 años.
Están los cuatro sonrientes, quizás posando para la foto, o quizás porque realmente lo estaban.
¿Quién no puede estar feliz en Mar del Plata? Ciudad tan linda, ya sea en verano con mucho calor, en la playa disfrutando del mar; o en invierno, con el frío y con el viento, pero disfrutando de un buen paseo por la peatonal o por las galerías.
Me pregunto si habrán comido ese día en el puerto un buen pescado de mar. Seguramente lo habrán hecho, ya que nadie puede no tentarse. ¿Habrán comido cornalitos, rabas, merluza o una buena paella? ¿Habrán ido a ver alguna obra de teatro o a algún espectáculo como el circo? ¿Habrán comido muchos alfajores, paseado por la playa? ¿Habrán comprado muchas cosas?
En realidad no lo sé, pero no tengo dudas de que seguramente habrán ido a algún espectáculo infantil, seguramente pasaron por algún HAVANNA, seguro degustaron un pescado de mar.
Todo eso quedara en incógnita. Pero lo que si les aseguro, es que la habrán pasado muy bien, disfrutaron del mar, de la ciudad, y de todas sus cosas. Porque como les dije antes, en una ciudad tan linda, es imposible pasarla mal si uno está en familia.

Análisis de “Fotos” de Rodolfo Walsh

Si bien en la manera que está redactado el cuento, puede hacer sentir en muchos momentos al lector un poco perdido, al finalizar la lectura uno puede reconstruir el sentido de éste.
En el presente cuento se pueden reconocer innumerables recursos utilizados por el autor, algunos de ellos son:

Los mini-relatos (por nombrarlos de alguna manera), dan la idea de estar reflejando imágenes, fotos.
Continuamente hay un pasaje de tiempos, de procedimientos y de puntos de vistas.
La focalización de la historia está dada desde Mauricio, y desde el “Negro” (Tolosa). De los cuales se pueden desprender dos conceptos que los identificarán en el recorrido de la historia. Mauricio es un personaje que representa la movilidad (ya sea desde sus experiencias, los diferentes lugares en donde ha estado, o desde la caracterización de sus sentimientos, ya que desde mi punto de vista en su persona hay una gran emotividad). En cambio, Tolosa, representa la estabilidad, o más bien el estancamiento, su vida es monótona, regida por una línea conductual que también le es otorgada, pues tiene que seguir el legado de su padre.
Entre ambos hay una fuerte relación de amistad. Que durante el transcurso de la historia y a través de las palabras de Tolosa, se va a ver en un principio como admiración para luego transformarse en envidia y llegar al final en forma de traición.
En el cuento podemos percibir, a través de la discusión que tienen Tolosa y Mauricio, las discusiones que se llevaban a cabo en el momento en que el cuento fue escrito, respecto a lo que era considerado artístico. En uno de los fragmentos, esta plasmado un soneto a medio construir de Tolosa del cual se percibe su frustración artística (puede ser tomada como uno de los puntos que le generan envidia en Mauricio), y a su vez como un ejemplo de su personalidad hiper estructurada.
Otro rasgo que se puede observar es la sociabilidad de Mauricio (a modo de ilustración se puede tomar la experiencia que tubo en la colimba) y su éxito con las mujeres (tanto la madre como la hermana de Tolosa demuestran un notable afecto hacia él, es Mauricio también quien hace ingresar al terreno de la noche y de las mujeres a Tolosa, y es Mauricio quien se casa con la mujer mas linda del pueblo).
En lo personal, creo que la historia habla más de Tolosa, que de Mauricio, ya que en la última “foto” se trata de él, de como coronó su frustrada existencia con lo más importante de la vida de su amigo.

A continuación presentaré algunas extracciones que hecho del texto, que me han permitido interpretar al cuento.

En el apartado 9, se presentan fragmentos de lecciones de Tolosa, entre las cuales figura la siguiente: “Lugones nació en 1874 en Río Seco y se mató en 1938 en el Tigre. Estaba desilusionado.” A mi entender la relevancia de estas palabras se centran en que se puede establecer cierto paralelismo entre Lugones que renovó la poesía castellana de la época, recurriendo al valor experimental de la metáfora y la imagen, y al tratamiento intimista de la naturaleza, y Mauricio dispuesto a capturar a la naturaleza mediante sus fotos (lo que Tolosa dirá que no es arte ya que “el arte es un ordenamiento que no esta previamente contenido en sus medios”; “si el electo natural no se puede subordinar o eliminar, no hay arte, como no lo hay en la naturaleza misma”). Del mismo modo que Lugones, Mauricio se suicida, y si bien el motivo no se hace explícito me atrevo a arriesgar que también toma la decisión a causa de una decepción.

En el texto podemos hallar diversos indicios respecto a la decepción de Mauricio. En lo que respecta al arte, su amigo no lo toma en serio, “(…) Es como decías vos, apretás el disparador y la cámara hace lo demás. En eso no puede haber arte”. Al escuchar esas palabras, Mauricio se ensombrece y se puede percibir según lo descripto por el autor la amargura en su rostro. También en una conversación que tiene con Tolosa, Mauricio pronuncia:”…El mundo está podrido y en sueños me deshago a pedacitos y doy mal olor como si estuviera muerto. Me han jodido entre todos, eso es lo que pasa. Vos, el viejo y Paulina”.

Si luego de leer el final, retrocedemos en la lectura podremos ir recolectando datos que nos permitirán darle otra lectura al trágico final de Mauricio. En el apartado 35 Paulina enumera los conflictos que está teniendo con su esposo y como cierre exclama:” No sé por qué le cuento éstas cosas. Estoy sola en el pueblo, usted es el único amigo que tengo”. Muy seguido a éste episodio, Mauricio y Paulina tienen una pelea, ella corre a refugiarse en Tolosa, quien termina besándola.

Por último, podemos hallar una conexión, o más bien un adelanto en el apartado 19 con el final. En el primero se lee:

“Era la misma laguna en la que habíamos pescado y cazado, donde nos habíamos bañado y él se había perdido en un bote (…) No sé por qué, ese sitio familiar me resultaba de golpe, desconocido, un paisaje del que no se vuelve, porque ya es demasiado tarde y se está muy lejos. La oscuridad crece alrededor por segundos y el agua se vuelve cada vez más onda. Un lugar último, un espejismo del corazón, y en todas partes estaba escrita la muerte.”

Y en el final nos encontramos con:

“Era la misma laguna en la que habíamos pescado y cazado donde nos habíamos bañado y vos te perdiste en un bote (…) Lo que no sé Mauricio, es por qué te esta riendo y qué haces con el revólver; por qué le has puesto un hilo atado del gatillo que viene hasta el disparador de la cámara donde trato de meterme para ver qué estás haciendo y qué es eso que te borra un costado de la sien”



Marcela Reidman

Notas sobre autobiografías

Osvaldo Soriano



“Yo no tengo biografía. Me la inventarán, un día, los gatos que vendrán cuando yo no esté, muy orondo, sentado en los bordes de la luna”.Con ésta frase, Soriano reafirmó la percepción que tuve a medida que abordaba el texto. En ningún momento en el recorrido que nos cuenta, su vida es el centro del relato. Sino que la misma es algo que pasa casi de modo inadvertido, mientras los otros (Raymond Chandler, Borges, Bioy Casares), y hasta sus gatos viven sus historias.




David Viñas



Al leer ésta biografía (pues esta a diferencia de las demás no es auto-referencial), la primera palabra que vino a mi mente fue: “intensidad”. Si bien esa fuerza la percibí a lo largo de todo el relato, hay frases que a mi entender dan indicios de esa intensidad a la que me refiero, como cuando quien escribe dice que él fue “obcecado en sus pasiones”, o que “amó a una sola mujer”, o también cuando dice que “disimulaba con pudor su exceso de lecturas”, dando la idea de una total entrega a cada una de éstas acciones.




Vlady Konciancich


La primera parte de esta autobiografía se me presenta como una secuencia de imágenes. Hay un cierto efecto “fotográfico”: primero su madre intentando saltar por la ventana de la habitación del hospital, luego su barrio, el arribo de los Kociancich, la escena de su padre tirando la camisa negra que su tía Nina le había puesto, la descripción de la apariencia de esta mujer perteneciente a la Juventud Fascista, la descripción de los Correa, la contraposición de la apariencia y temple de las mujeres de una y otra rama familiar, la imagen de sus dos desapariciones.
Otro punto interesante se presenta ya casi al finalizar el relato de sus orígenes antes de comenzar a hablar sobre su juventud, cuando menciona lo siguiente: “Yo iba y venía entre estos dos continentes enfrentados”. Ésta frase se conectará luego con su trayectoria como escritora. Pues en la segunda parte (no hay en el texto un indicador de la supuesta división pero a efectos de mi explicación he creído conveniente dividir el texto de esta manera), ella narra su llegada a Buenos Aires a los dieciocho años, será en Buenos Aires que comenzará a vivir diferentes experiencias, que desembocarán en Europa. En el “Viejo Continente” trabajará para una revista de turismo hasta el momento en que decide dedicarse de lleno a la Literatura. Y es gracias a ese recorrido de su vida como escritora que al final de su autobiografía vuelve a citar una frase relacionada con ese “enfrentamiento territorial” producido en su interior: “Le debo a Europa una identidad de escritora que mi país sólo me ha dado lenta y mesuradamente, con ese afán de madre que educa en el rigor, no en la ternura, para templarnos el carácter. Le debo a Buenos Aires un amor por su gente y por sus voces que no se extingue nunca, y mi única, verdadera conciencia de una patria”.




Ricardo Piglia


Piglia nos cuenta en el relato la experiencia de vivir entre dos lugares distintos, dos soledades diferentes, de esa sensación “impersonal” que era experimentada en ambas “vidas”. Una la llevaba en el Hotel Almagro, otra en una pensión de La Plata. Estas vidas separadas se conectan a través de una historia que el reconstruye por medio de las cartas que se encuentra en sus dos residencias. Increíblemente, éstas pertenecen a una historia en común, cuyos protagonistas, al igual que él, se encontraban en un mundo escindido.



Rodolfo Walsh


“Mi vocación se despertó tempranamente: a los ocho años decidí ser aviador. Por una de esas confusiones, el que la cumplió fue mi hermano. Supongo que a partir de ahí me quedé sin vocación y tuve muchos oficios”. Paradójica frase la enunciada por Walsh, pues quien haya leído más no sea una de sus obras, le costaría creer que su vocación no estaba vinculada a las letras.



Marcela Reidman

Situación con movimiento significante para el personaje de la foto

Finalmente el sueño se había cumplido. No sólo había llegado a ser piloto, sino que además era el creador de la nave que estaba a punto de comandar. Estaba todo listo, en unos minutos comenzaría el viaje, el recorrido sería desde La falda hasta San Carlos de Bariloche, todo había sido estudiado a la perfección: ruta aérea a seguir, pistas de aterrizajes intermedias que podrían encontrar ante cualquier inconveniente, era un viaje destinado al éxito.
Desde el comando de la base del aeroparque comenzaron la cuenta regresiva. El corazón del piloto se aceleraba cada vez más a medida que el conteo regresivo se acercaba al número menor, hasta que por fin se escucho el cero y el viaje pudo iniciarse.
Ya habían pasado dos horas o quizás un poco más de viaje, la tensión del personal abordo había disminuido notablemente, las computadoras marcaban el camino que debían seguir, así que sin más que controlar el normal funcionamiento de la maquinaria, el piloto y copiloto se dispusieron a tomar algo caliente. El copiloto se ofreció a cebar unos mates, que mejor que eso para celebrar la ocasión. Pero como no siempre todo se puede predecir, mientras el copiloto se proponía tomar el primer mate, para ver si estaba rico, se olvido de apoyar el termo. ¿Quién se iba a imaginar que el agua iba a estar demasiado caliente? ¿Quién iba a pensar que el copiloto iba a quemarse la boca? ¿Quién podría haber previsto que del dolor iba a torcer el termo, que casualmente se encontraba abierto? Pero más importante aún, ¿Se podría imaginar alguien que el agua se iba a derramar sobre la computadora del comando del avión? No, evidentemente nadie había previsto la posibilidad de tener un inconveniente como ese. De repente la alarma empieza a sonar, la sirena indicaba una falla en los comandos. Debido al agua caliente el vidrio del aparato destinado a guiar la ruta, independiente del comando electrónico se empañó. Por lo tanto el problema se hacía cada vez mayor. El piloto, que había diseñado la nave y por lo tanto poseía un conocimiento pleno de los elementos presentes en ella, se encontraba paralizado. Primero atinó a abrir el vidrio que se encontraba empañado, forzó la tapa, no encontró resultado. Cansado ya, intentó romper el vidrio, tampoco logró resultados positivos. El ruido se hacía cada vez más ensordecedor, había que acallarlo, desesperado el piloto se dispuso a revisar la maquinaria, afortunadamente este intento fue exitoso, logrando silenciar la alarma. Habiendo solucionado al menos el problema del ruido, el piloto trataba de pensar que es lo que podían hacer. Otras veinte personas se encontraban abordo, y él debía responder por sus vidas. Sus piernas se encontraban inquietas, se agarraba la cabeza, su expresión se volvía cada vez más tensa. Hasta que de un momento a otro se percató que de la base en tierra, no le habían dicho nada, por lo que probablemente no habían perdido su huella en el espacio aéreo. Dudando de utilizar el dispositivo comunicador, debido a que si su hipótesis era refutada, iba hallarse totalmente perdido, levanto el micrófono, sus movimientos eran casi imperceptibles debido a la lentitud con la que se disponía a usar aquel artefacto. Tomó aire, cerró los ojos y apretó el botón que iba a conducir a la solución o a la total desolación. Luego de unas décimas de segundos, una voz del otro lado se identificaba. Funcionaba. A partir de este hecho la suerte de los aviadores cambió. El problema fue explicado a la base, y ahora entre las instrucciones en tierra y la habilidad y pericia del piloto la nave iba a ser dirigida a la pista de aterrizaje más cercana.
Para tranquilidad de todos, la nave toco tierra sin mayores inconvenientes. Los pasajeros apenas supieron de la existencia del desperfecto, y el viaje a diferencia de lo que fue para sus tripulantes no pasó de ser uno más de los tantos que ya habían realizado.


Marcela Reidman

Monólogo del género opuesto

Mi vieja y mi hermana le sacaron la ficha al toque. “No te conviene, nene”. Y que le decía yo...”no viejita, Estelita es un sol”. A Norita nunca le cayo bien…”ésta es de las típicas que se hacen las buenitas, ni un si ni un no al principio. Ahora le encanta de que vayas a la cancha, le parece genial que te veas con tu grupo del secundario y que se junten en tu departamento a comer la picadita de los jueves. Pero te quiero ver...una vez que se te instale…permiso para usar el baño le vas a tener que pedir.” ¡Qué razón tenia Norita! Estela me estafó. Me hizo comprar la imagen que ella me quiso vender. Y ahora que abrí los ojos, es tarde. Cuando debería ser cada uno por su lado, ella avanza sobre el mío, me acorrala, me espía, me persigue. Me despierta a la ahora en que decide revisar su inventario, y darse cuenta de que le falta alguna porquería de esas que fue trayendo a mi departamento. Por suerte puedo seguir diciendo mi departamento, por momentos pensé que también se lo iba a quedar…ya se quedo con mi paz, con mi tranquilidad…hoy a las cinco y media de la mañana, el teléfono me saco de la cama, mejor dicho ella. Y qué es lo que quería…la sillita. Sí, una sillita, no se que historia de la infancia tiene con esa cosa. Lo que ahora persigue, hasta el límite de amenazarme con tirarme la puerta abajo, es un mueblecito de mimbre. Y lo peor es que ni me acuerdo donde puede estar esa silla de mierda. Lo cual me condena a continuar siendo victima de una loca, que quien sabe mañana con que me va a venir a romper.



Marcela Reidman

Micro relato

¿Se ha puesto a pensar alguna vez, en lo importante y necesario de los avances tecnológicos? Pues yo sí. Fue justamente el jueves pasado cuando trataba de dirigirme al trabajo. Estaba llegando tarde, pues el tren se había demorado como usualmente lo hace, entonces subí corriendo al colectivo, pedí un boleto de noventa centavos y en mi interior agradecía la existencia de ese gran invento. Pero luego de unos minutos, a decir verdad de unos cuantos minutos, noté que el colectivo, no avanzaba como tal. Su paso se parecía mas al de una tortuga que al de un vehículo de esas características. Mire por la ventana, y note que estábamos rodeados por colectivos y como si fuera poco por otro de los denominados avances tecnológicos rodantes del tipo moto, flete, auto y camión. Y fue justo en ese momento, mientras mi mente trataba de evadirse de las múltiples conversaciones que se escuchaban de los otros pasajeros que hacían uso de ese aparatito llamado celular, los cuales son utilizados por sus usuarios como si ellos se encontraran solos en un cubiculo de locutorio, o como si su interlocutor estuviera situado frente a ellos, pero a quince metros de distancia, que decidí apretar el botón que indica que uno se bajara en la parada próxima. Y baje, ya sin recordar mi primera idea sobre las ventajas de la tecnología, Pues el reloj, anulaba toda mis reflexiones, recordándome lo obediente que le soy y lo tarde que se me había hecho.


Marcela Reidman